Volkswagen está comenzando una nueva etapa para sus vehículos eléctricos, dejando atrás la era en la que hasta la propia marca reconoce que crearon autos sin alma, y lo hacen con la llegada de Volkswagen ID.3 Neo.
Este automóvil se basa en el primer eléctrico de la marca, pero recibiendo una actualización muy profunda que lo hacen un digno portador del apellido Neo. Para cambiar con la imagen que se tenía de los eléctricos, los cambios van desde lo estético, hasta el equipamiento, tecnología y tren motriz.
De inicio, los diseñadores le otorgaron una imagen más atemporal bajo la filosofía de diseño “Pure Positive”, creada por el nuevo jefe de diseño de VW, Andreas Mindt. Los cambio más notorios están en el frente, que tiene nuevos faros y fascia, además de una barra horizontal iluminada, misma que cruza por en medio del emblema, el cual también se ilumina.
El Volkswagen ID.3 Neo también estrena rines con un diseño más convencional y se le otorgó un cambio casi imperceptible, pero que lo acerca a los modelos tradicionales: el toldo, el alerón y el portón de la cajuela están pintados al color de la carrocería
Por dentro también hay varias actualizaciones, empezando por la mejorada calidad de los materiales. Además, el Volkswagen ID.3 Neo incorpora nuevos controles y comandos físicos, que se diseñaron de manera ergonómica y para hacer que uso sea intuitivo; para algunos parecerá un retroceso tecnológico, pero es lo que buscan los clientes.













